En primer lugar, están los demonios. Lucifer era un ángel de Dios que no se conformaba con su posición y quiso ser dios. Provocó una rebelión en el Cielo que fue respaldada por un tercio de los ángeles. Los ángeles son inmortales, así que Dios los castigó haciéndoles que perdieran su apariencia angélica, pero por razones que sólo Él conoce, los dejó actuar libremente. Así que desde entonces, el plan principal de Lucifer es ser adorado por la humanidad como dios. Dios le ha permitido tentar a la humanidad, para probar nuestra fé, y que con nuestro libre albredrío podamos elegir en qué bando estamos.
Los ángeles caídos habitan en una dimensión paralela a la nuestra y tienen una serie de superpoderes. Ellos pueden viajar a nuestra dimensión a través de los llamados portales o vórtex de energía. Pueden leer nuestros pensamientos e influir en ellos, pueden comunicarse con nosotros, pueden causar desgracias y beneficiar a sus adeptos, pueden cambiar de forma.
Ellos utilizan el engaño y la mentira para ganarse nuestras almas. Lo hacen con todos nosotros. Se trata de desvíarnos del camino recto, de las leyes del Creador. Todas las tentaciones, por pequeñas que sean, provienen de ellos. Si caemos en una tentación, cometemos un pecado, lo cual les da derecho a interactuar con nosotros. Sólo estar vigilantes a no caer en tentaciones y arrepentirnos sinceramente de los pecados que hayamos cometido nos protege de su ámbito de actuación.
Hay jerarquías demoníacas, los demonios inferiores se ocupan de las menudencias y las altas jerarquías llevan a cabo los planes más rebuscados y ambiciosos, el Gran Plan.
Los ángeles caídos han sido adorados por muchas culturas desde hace milenios, con diferentes nombres y formas. Hablamos de Horus, de Baal, de Krishna, de Quetzalcoatl, de Zeus, de Júpiter, de Moloc y de tantos otros. A Lucifer le gusta hacerse pasar por Dios y que los humanos le adoren como tal. En la actualidad, se hacen pasar por los Maestros Ascendidos y por extraterrestres altos y rubios, que dicen proceder de los más pintorescos planetas. Ambos aseguran a sus contactados que pronto se darán a conocer a la Humanidad para salvarnos de nosotros mismos.
En cuanto a su apariencia, muestran varios tipos: por un lado están los diablos de cuernos, rabos y patas de cabra, por ejemplo, el Baphomet de los templarios. Por otro lado están los reptilianos de piel verde y escamosa, pupilas verticales y aspecto de serpiente o lagarto, por ejemplo, la serpiente que tentó a Eva en el Paraiso. Adoptan formas de rapaces, de cuervos, de perros o lobos. También pueden aparentar humanos normales. Y su forma favorita: la apariencia angélica (la que tuvieron antes de la rebelión), seres bellos, alados o no, de piel blanca o azul como Krishna.
En otras entregas, continuaré con los tipos malignos. También es posible que me refiera con más detalle a lo expuesto hoy. Por supuesto, tendré muy en cuenta vuestras sugerencias, comentarios y aportaciones. Hoy os recomiendo este video de polaridad2012, sobre los demonios tradicionales de occidente. Procede de Youtube, y se llama "La Otra Realidad: Demonios" ¡Que Dios nos proteja y nos inspire!.

2 comentarios:
QUE BUEN COMIENZO ... excelente , felicitaciones por el blog esta bueno , me gusto todo , la pregunta del millon es , de donde sacaste tanta informacion demoniaca... si quieres un link avisame y te pongo un link en mi blog , saludos LEONARDO posada , ya me dio hasta miedo mi nombre
Gracias, hermano. Bueno,desde pequeña he tenido mucho interés en el mundo espiritual, quizá porque soy algo sensitiva, veía y percibía cosas que otros no veían. Con 8 años me leí la Biblia, y desde entonces ahora (42)no he parado de investigar por mi cuenta, no sólo leyendo libros y artículos, he ido a conferencias, he conocido y tratado a mucha gente de "escuelas místicas" (así las llaman). He estado varias veces a punto de pasarme al otro lado sin saberlo. Los conozco muy bien. Para mi el despertar fue algo traumático,eso de creer que te acercas a Dios cuando en realidad te estás alejando de Él es duro. Posiblemente, desenmascararlos sea parte de mi penitencia. No tengas miedo de tu nombre, es el pensamiento lo que los atrae
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